Laberintos de papel
La primera vez que vi la obra de Patricio Rodríguez, me sorprendió su calidad manual tan precisa, tal parece que una máquina experta en subjetividades hacía de las suyas. No pude pensar –desde ese día– más que en Jacques Derrida y su puntual aseveración de que “no hay nada fuera del texto”. Leer más













